Buena parte de los clientes que vienen a Jerez desde El Puerto, Rota, Sanlúcar o Chipiona tienen algo en común: su coche pasa la noche en la calle a pocos cientos de metros del mar. Y se nota. No hace falta que sea viejo; con unos pocos veranos ya se ven cosas que un coche de interior tarda mucho más en tener.

Qué le hace el ambiente de costa a un coche

El salitre

La humedad del mar lleva sal. Se deposita en la carrocería, en los bajos y en todo lo metálico, y con el rocío de la mañana se disuelve y vuelve a secarse, una y otra vez. La sal en sí no «come» la pintura sana, pero acelera muchísimo el óxido allí donde la chapa ya está expuesta: una piedra, un roce de aparcamiento, un borde de puerta pelado.

El levante

El viento de levante arrastra arena. Sobre la pintura funciona como una lija fina: en coches aparcados de cara al viento se ve el frontal más apagado que los laterales. Además la arena se mete en gomas, guías de ventanilla y rendijas de puertas y maletero, donde retiene humedad.

El sol

Aquí no hace falta explicarlo. El sol quema el barniz, sobre todo en capó, techo y portón. Los colores rojos y los negros son los que antes lo delatan.

Dónde mirar tu coche

Dedica diez minutos, con el coche limpio, a estos puntos:

  1. Frontal y capó: picotazos de piedra con un punto marrón en el centro.
  2. Bordes inferiores de puertas por dentro, al abrir: es donde se acumula agua con sal.
  3. Pasos de rueda y estribos, sobre todo detrás de las ruedas delanteras.
  4. Bajo las molduras y los embellecedores del portón.
  5. Tornillería y soportes de matrícula: el óxido suele empezar ahí y manchar la pintura.
  6. Tubo de escape y sus soportes, que están desnudos y viven en la sal.

Cuándo compensa arreglar y cuándo no

Esta es la parte que más dudas genera, y la respuesta depende del tipo de daño.

Picotazo sin óxido. Se puede retocar. No queda perfecto a un metro, pero sella la chapa y evita que avance. Es barato y conviene hacerlo pronto.

Punto de óxido superficial. Hay que lijar hasta metal limpio, tratar, aparejar y pintar. Si se hace ahora, es un trabajo pequeño. Si se deja un par de años en costa, ese punto se convierte en una burbuja bajo la pintura que ocupa media aleta.

Óxido con burbujas o chapa perforada. Aquí ya es trabajo serio de chapa y pintura: cortar la zona afectada, soldar pieza o sustituir el panel, y pintar difuminando en las piezas de al lado para que el color case. El presupuesto depende mucho de la pieza.

Barniz quemado en capó o techo. Si la pintura de debajo está bien, a veces un pulido profesional devuelve brillo. Si el barniz ya se está pelando, no hay pulido que valga: hay que pintar el panel.

Nuestro criterio es decírtelo claro. En un coche de mucho valor residual compensa casi siempre. En uno con muchos años y el resto de la chapa igual de castigada, a veces lo sensato es tratar solo lo que puede perforar y dejar lo estético.

Errores que vemos a menudo

  • Lavar el coche en seco o con una esponja con arena. Rayas circulares en toda la carrocería.
  • Tapar el óxido con pintura de spray sin quitarlo. Por fuera parece arreglado y por dentro sigue avanzando.
  • Lavar con agua a presión los bajos en caliente y aparcar al sol. Mejor en frío y dejando secar a la sombra.
  • No lavar nunca los bajos. En costa, cada cierto tiempo un lavado de bajos con agua dulce hace más que cualquier producto.

Pequeños hábitos que sí funcionan

  • Si puedes, aparca de espaldas al levante o bajo techo.
  • Aclara con agua dulce después de días de mucho viento o de ir a la playa.
  • Encera o sella la pintura un par de veces al año. Crea una capa que la sal y la arena atacan antes que el barniz.
  • Retoca los picotazos en cuanto aparecen, no cuando ya están marrones.
  • Mira de vez en cuando los soportes del escape; si se rompen, el tubo golpea y se abre.

El calor también afecta al motor

Un coche de costa también sufre en el radiador y el condensador del aire acondicionado, que reciben aire con sal y arena de frente y se corroen en las aletas. Si notas que el aire enfría menos o que la temperatura del motor sube más de lo normal en verano, conviene revisarlo.

Si tu coche tiene puntos de óxido o la pintura empieza a apagarse, pásate por Taller Jerez. Te lo valoramos y te decimos qué merece la pena hacer y qué no, con presupuesto por escrito.