Guía completa
Una pieza pequeña que da síntomas confusos
La válvula PCV regula la presión dentro del cárter, dejando salir de forma controlada los gases que se cuelan hacia el bloque durante la combustión. Cuando se atasca, el síntoma más habitual es un ralentí que sube y baja sin motivo aparente, algo que muchos conductores achacan a otras causas.
El consumo de aceite sin fuga visible
Una ventilación defectuosa del cárter puede arrastrar vapores de aceite hacia la admisión, aumentando el consumo sin que haya ninguna fuga por debajo del coche. Si hay que reponer aceite entre revisiones sin explicación clara, esta válvula es de los primeros puntos que se revisan.
Barata de resolver si se detecta a tiempo
Comparada con otras averías de motor, sustituir la válvula PCV es rápida y económica. El problema es que, al no dar siempre síntomas evidentes, se ignora durante meses, dejando que el consumo excesivo de aceite genere depósitos en otras partes del sistema de admisión.