Guía completa
No se calcula a ojo por el color
La concentración del refrigerante se mide con refractómetro, no se estima por el color del líquido. Una mezcla demasiado diluida protege menos frente al calor y al frío, y una demasiado concentrada tampoco refrigera de forma óptima.
Por qué importa más en esta zona
Con los veranos largos y las temperaturas altas de la comarca, un circuito de refrigeración en buen estado deja de ser un detalle menor. El motor trabaja más exigido en trayectos largos con calor, y un refrigerante degradado o en nivel bajo aumenta el riesgo de sobrecalentamiento.
Nunca se mezclan fórmulas distintas
Cada fabricante usa una composición química concreta para su refrigerante, y mezclar dos tipos distintos puede generar sedimentos que acaban obstruyendo el radiador o el circuito interno. Se respeta siempre la especificación exacta del vehículo al hacer el cambio.